Nieves Rodríguez Rodríguez gana el Premio SGAE de Teatro Infantil

Nieves Rodríguez Rodríguez,

ganadora del XVIII Premio SGAE de Teatro Infantil

 

Nuestra querida autora no para de cosechar premios de dramaturgia. En esta ocasión se trata del galardón que la Fundación SGAE otorga desde el año 2000, creado para impulsar la creación de textos dedicados a la infancia y que, “tanto por la buena calidad y originalidad de sus diálogos, como por su visión escénica, contribuyen al progreso del panorama teatral orientado a público infantil”. Al premio se han presentado un total de 46 obras originales, y además del correspondiente diploma, está dotado con 8.000 euros y con el compromiso de publicar el texto en Sopa de Libros, serie de teatro infantil y juvenil que el grupo editorial Anaya coedita junto con la fundación. Así mismo, su obra será dramatizada durante el Ciclo SGAE de Lecturas Dramatizadas de 2018. Para Nieves la noticia tiene una especial importancia en tanto que ver publicada su obra con Anaya, la editorial con cuya infinidad de libros ha aprendido a leer y a despertar el que ahora es su oficio, supondrá cumplir un sueño de niña.

Su dramaturgia, que no elude los aspectos más oscuros de la condición humana, se transforma en una ensoñación para la esperanza al hacer posible lo imposible, al formular preguntas que lejos de opinión, generan pensamiento.

La obra premiada, Lo que vuelve a casa (y otros árboles), es la respuesta a una pregunta. Una respuesta que es, a su vez, otra nueva pregunta que surge de una mirada crítica y profunda sobre un suceso que, lejos de ser algo puntual, refleja una de las patologías no resueltas de nuestro tiempo. Comenta Nieves que un día leyó en un periódico digital “que el grupo terrorista Boko Haram secuestraba en un colegio femenino de Nigeria a 276 estudiantes. Solo 57 lograron escapar pasadas unas horas del secuestro. En octubre de 2016 se logró la liberación de 21 jóvenes. En la actualidad 196 siguen cautivas. Me quedé estupefacta porque no salen las cuentas, faltan dos niñas. ¿Dónde están?”

¿Y quiénes son? Afirma nuestra autora que imaginar sin observar es tan insensato como observar sin imaginar. Así que inventó una línea imaginaria que lejos de separar, unía los lugares del mundo; y atrapadas en ella, imaginó a Alika y a Vega, de Nigeria y España respectivamente. “Estas dos niñas sueñan con lo imposible y se encuentran en el bosque de Sambisa, y en la televisión, y en las líneas sin trazado de los mapamundis. O quizá, solo, en su imaginación…”, relata.

Junto con Mumpy, qué bonito vuelas y Semillas bajo las uñas, ya son tres las obras que ha escrito Nieves para la infancia, si bien en varios textos para público adulto también son niñas las protagonistas de su propia historia. La autora madrileña les brinda las riendas de su destino. Su dramaturgia, que no elude los aspectos más oscuros de la condición humana, se transforma en una ensoñación para la esperanza al hacer posible lo imposible, al formular preguntas que lejos de opinión, generan pensamiento.

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